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CRÓNICAS

“Génesis de la entrega de la UPR a los separatistas socialistas” – Dr. José M. Saldaña

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Por: Dr. José M. Saldaña

Luego de Emilio Colón establecer un proceso de consulta -no reglamentario- para mediante votación de un comité de 5 personas-miembros de dicha junta, designar a un presidente interino para la UPR. Como era de esperarse, llovieron los nombres de personas cualificadas y no cualificadas para asumir la presidencia interina de la UPR. Algunos para genuinamente contribuir a la institución y otros que lo hicieron para satisfacer sus intereses personales particulares, algunos de orden económicos y otros ideológicos.

Ante esa situación, el Dr. Herman Cestero, miembro de dicha Junta, sometió a esta el nombre del Dr. Arturo Avilés. Ese comité de 5 personas de la JG descalificó -sin tan siquiera entrevistarlo- al Dr. Arturo Avilés, hombre serio, universitario cabal de toda una vida profesional y académica dedicada a la institución con el conocimiento institucional, la experiencia administrativa y el liderato; no solo para ocupar la presidencia interina, sino en propiedad. La candidatura del Dr. Avilés fue rechazada sin más explicación de por qué no me da la gana por parte de la vicepresidenta de ese cuerpo y presidenta del Comite de Nominaciones, Dra. Mayda Velasco.

El pasado lunes 26 de julio, por la noche, con la recomendación por parte del Comité de Nominaciones, se le sometió a la JG dos candidatos: los Doctores Cesar Cordero y Brad Weiner. Ambos con señalamientos de irregularidades administrativas y el primero con un señalamiento adicional del Consejo de Estudiantes del Recinto de Rio Piedras de posible acoso sexual a una estudiante. Se llevó a cabo una votación en la que se seleccionó a Cordero por 6 votos a su favor, mientras que Weiner obtuvo 5 votos y hubo 3 votos en contra de ambos para un total de 14 votos. Para ser electo presidente interino, Cordero tendría que haber tenido una mayoría absoluta que consistiría en 8 votos. La elección llevada a cabo fue protestada por varios miembros de la JG por considerarla irregular, sin que allí se resolviera el asunto.

El miércoles 28, luego de ser electo el Dr. Cordero y de la JG haberlo certificado el martes, Emilio Colón, con un lenguaje rimbombante, emitió un comunicado que no era otra cosa que una apología por el desastre del chapucero proceso de votación instituido por él para la selección del presidente interino de la UPR. En el mismo, con un lenguaje confuso, parecía estar anulando la elección de Cordero a pesar de que la JG supuestamente lo habia certificado.

El jueves 29, luego de Colón convocar a una reunión que iba a ser un conversatorio y de rechasarse en ella -una vez más de forma dictatorial y sin explicación alguna- la candidatura del Dr. Avilés y de votar para dejar sin efecto la designación del Dr. Cordero como presidente interino por la forma irregular y chapusera en que se eligío, surgieron nuevos nombres para la presidencia interina. De esos nombres se suponía que se escogiera al Presidente Interino en reunión el sábado siguiente. Los  candidatos que finalmente se impusieron al finalizar la reunión fueron:  Wilma Santiago Gabrielini, vicepresidenta de Filantropía; Leticia Fernández Morales, exdirectora de Presupuesto de la Administración Central; y el vicepresidente ejecutivo de Asuntos Académicos y de Investigación, Ubaldo Córdova Figueroa.

En reunión convocada por Colón y celebrada durante la mañana del sábado 31, para -luego de tres semanas de traspiés, de errores e ineptitudes por su parte- elegir de entre estos candidatos al presidente interino de la UPR, se llevó a cabo una votación entre los 13 miembros de la JG presentes. La votación arrojó el siguiente resultado: 7 votos a favor de la arquitecta Wilma Santiago Gabrielini, 3 votos a favor del Dr. Ubaldo Córdova y 3 votos abstenidos. Eso es una mayoría simple para la Arquitecta Santiago que cumple con las disposiciones reglamentarias. Sin embargo, Colón, que en todo momento ha demostrado ser un dictadorzuelo, no quiso reconocer el triunfo de la arquitecta Santiago y se inventó una patraña -con la anuencia de otros miembros de la JG – para que fuera la Junta la que administrara la UPR por los próximos 14 días.

Supuestamente dentro de 14 días, a partir del 1ro de agosto, se llevaría a cabo otro proceso de votación. Mientras tanto el exrector de Carolina Jorge Valentín, miembro de la JG, actuaría como presidente interino.

No se había sentado Valentín en la silla de la presidencia, cuando el incompetente y errático presidente de la Junta de Gobierno, Emilio Colón, citó -el domingo- de imprevisto para el día siguiente (lunes 2 de agosto) a una reunión de emergencia, en esta se destituyó a Jorge Valentín de la presidencia interina y se eligió mediante un referéndum electrónico a la Dra. Mayra Olavarría Cruz como presidenta interina del sistema universitario. Esto sin haberse circulado su resume, ni procedido a entrevistarla siendo esta persona -desconocida para muchos de los presentes- la tercera persona que se designa en una semana.

La información que trasciende es que Colón recibió instrucciones “de arriba” para que se terminara ya con el desastre de la designación de un presidente interino. Y procedió de forma dictatorial a imponer el nombre de Mayra Olavarría Cruz. Esta es una persona de ideología independentista de la extrema izquierda y miembro activo de la APPU. Ya veremos si favorece y empuja el proyecto de reforma Universitaria P. de S. 172 de Vargas Vidot que apoya la APPU y que se encuentra actualmente en la legislatura para hacer de nuestra universidad una igual a las universidades retrogradas de Latinoamérica donde el cogobierno impera y es la norma. Ese sería el golpe de gracia para la institución.

Es verdaderamente vergonzoso que esta JG y su presidente hayan actuado de forma tan burdamente errática e incompetente, poniendo en clara evidencia la ingobernabilidad de la UPR bajo este organismo. Todo este irregular, chapucero y vergonzoso proceso ha estado siendo monitoreado por las agencias acreditadoras y no dudemos de que le cueste otra probatoria o la perdida de acreditación a la UPR.

El presidente de la JG, Emilio Colón debe renunciar a la presidencia o los miembros de esta lo deben destituir. Ya es hora de que la Fortaleza tome cartas en el asunto. La UPR no se merece estar bajo estas manos.

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