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CRÓNICAS

“No más amenazas” – Dr. José M. Saldaña

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Por: Dr. José M. Saldaña

El boquisucio Calle 13, que vive en su mansión de varios millones de dólares en Los Ángeles, California y el revolucionario socialista, presidente de la UTIER, Figueroa Jaramillo, han amenazado con derrocar el gobierno de Pedro Pierluisi. Los Camioneros de Puerto Rico habían declarado un paro para el pasado lunes por la derogación del aumento en las tarifas de transporte por parte de la Junta de Supervisión Fiscal. Pero este fue suspendido, tras llegarse a un cuestionable acuerdo. El pasado domingo, se tiraron al agua nuevamente los separatistas socialistas de Vieques para obstruir el paso de las lanchas al muelle de Vieques. El martes, en una asamblea de la UTIER, se decretó unánimemente un voto de huelga en rechazo al contrato de LUMA. El voto habrá de ser implementado en cualquier momento. En la misma asamblea se señaló estarse trabajando para un agitado 1ro. de mayo en donde el lema principal es “LUMA afuera, pero no se queda ahí”, amenazó Figueroa Jaramillo. “Si Pierluisi vino a gobernar, es para servirle al pueblo. Si no vino a gobernar para servirle al pueblo, tendrá que irse”.

En este agitado escenario local, es preciso entender que la mayor parte de las protestas que se llevan a cabo por los distintos grupos, no son verdaderamente por la solidaridad con los pobres, ni con los empleados públicos que han perdido su trabajo, ni por la protección del ambiente, ni por la falta de calidad en la educación pública, ni por la supuesta inefectividad, ineficiencia o corrupción que anticipan ocurriría en la operación del gobierno. Estas son solo las excusas que utilizan algunos de los llamados líderes obreros, artistas, religiosos, organizaciones estudiantiles y magisteriales para tratar de obtener el apoyo de sectores de nuestro pueblo para lo que son las verdaderas causas que los motivan y que ellos promueven. Causas que son de índole ideológica, que no tienen el favor de la inmensa mayoría de nuestro pueblo. Se trata de adelantar el independentismo antiamericano radical de izquierda, el socialismo, anti-capital y anti-desarrollo. Eso es lo que verdaderamente se persigue.

Estos llamados líderes, estimulados y apoyados por una prensa mayormente de izquierda, hábilmente hacen causa común con lo que entienden que puede ser un sentimiento genuino de malestar o de preocupación por parte de sectores de la población descontentos ante la implantación de algunas medidas o políticas del gobierno. Estos descontentos o inconformes, son utilizados, además de la prensa, por las organizaciones y partidos políticos para adelantar sus agendas ideológicas. Algunos de estos sectores son utilizados sin darse cuenta (son los llamados tontos útiles), son las veletas que se dejan utilizar –prestándose para hacer número– para adelantar agendas particulares de ellos que nada tienen que ver con el socialismo anti capital, anti-desarrollo e independencia.

Es lógico esperar que, en los asuntos, decisiones y la implantación de política pública, haya razones válidas para que miembros o grupos de nuestra sociedad se sientan preocupados, descontentos y hasta perjudicados. Esto se entiende. Se espera que en una sociedad democrática liberal haya diversidad de opiniones y que exista oposición a algunas acciones del gobierno, así como que ésta se articule libremente por los distintos medios legítimos de comunicación disponibles. Ahora bien, en un país como el nuestro, donde existe libertad de expresión-que raya en libertinaje-, libertad de prensa y elecciones libres cada cuatro años, no se justifica de manera alguna utilizar las calles como campos de batalla para que revolucionarios traten de hacer inoperante al gobierno –lo que equivale a querer dar un golpe de Estado o derrocar o implosionar el gobierno– por adelantar causas extremadamente minoritarias, por más legitimas que estas causas pretendan ser. Eso podrá tener justificación en regímenes totalitarios como el de la Cuba Castrista, la Venezuela Chavista, Ecuador de Evo Morales y otros países donde no existen las libertades que disfrutamos, ni elecciones libres. En algunos de esos casos, las personas han tenido que tirarse a las calles para tratar de derrocar a un cruel tirano, sanguinario dictador que llevaba décadas en el poder.

En Puerto Rico, para otorgar o quitar el poder, están las elecciones cada cuatro años. No es aceptable justificar el desorden, la anarquía y la violencia, en la lucha contra un gobierno democráticamente electo mediante el voto popular, por más que se pueda estar en desacuerdo con sus políticas o con errores que se perciba que el gobernante pueda haber cometido o estar cometiendo. Bajo este tipo de presión el gobierno así electo –cualquiera que sea – no puede, ni debe ceder a su legítimo derecho de implantar su programa según éste fuera refrendado mayoritariamente en elecciones libres y democráticas, por más protestas callejeras –instigadas por dirigentes de grupos minoritarios que no representan a la inmensa mayoría del país–que se desaten. Hacer esto sería truncar la democracia y entregarle el país al más que grite en las calles, a la demostración violenta y a la amenaza. Sería ceder ante la tiranía de la minoría. Sería aceptar el golpe de estado como política de la oposición.

 Esta vez no podemos, ni vamos a aceptar el golpe de Estado como sustituto a las elecciones libres y democráticas. Ante la amenaza inminente de un 1ro. de mayo violento y de otro verano como el del 2019, el gobernador Pierluisi, sin reparos, debe activar preventivamente la fuerza de choque y la guardia nacional. Respetuosamente -además – le recomiendo que, si se convirtiera en realidad una huelga de los empleados de la AEE, para evitar el sabotaje y que se afecte la ciudadanía, se active inmediatamente la guardia nacional para patrullar las instalaciones de dicha agencia.

¡Basta ya de amenazas!  

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