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CRÓNICAS

“Estadistas, hay que activarse para mover al Congreso” – Dr. José M. Saldaña

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Por: Dr. José M. Saldaña

Como he señalado anteriormente, nunca le creí a los que señalaban que el independentismo en Puerto Rico estaba en alrededor de 4 %. Ese era el independentismo que se manifestaba en las elecciones votando por el PIP. Siempre creí que la realidad era otra, qué el independentismo estaba escondido en el PPD como melones y soberanistas. Estaba también en los distintos partidos minoritarios que, de vez en cuando, se inscribían y participaban en las elecciones como el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), Partido del Pueblo Trabajador (PPT) y el Movimiento Unión Soberanista (MUS), etcétera. Que se encontraba, además, en organizaciones, uniones, movimientos ideológicos y en sectores de la comunidad que no necesariamente creen en el sistema electoral y por consiguiente se abstenían de participar en los procesos electorales.

Ante la realidad que afloró en nuestra isla durante el pasado cuatrienio lleno de calamidades, a causa de los desastres naturales, con la billonaria ayuda enviada por el gobierno federal, así como por la publicidad positiva hacia la estadidad que todo esto generó en gran parte de la nación -según se evidenció por diferentes encuestas de opinión pública- hizo que el independentismo se sintiera amenazado y se activara. Así salió a la luz pública la realidad de que el independentismo en Puerto Rico es mucho más grande que lo que erróneamente algunos señalaban.

En las pasadas elecciones, muchos de los electores –independentistas melones, soberanistas– descontentos del PPD, se movieron hacia Victoria Ciudadana, que aumentó de 11.1 % a 12 %, y hacia el PIP, que aumentó de 2.1 % a 7 % para un 19 %. Estos aumentos en los números de ambos, además de haber sido causados por el drenaje al PPD, ocurrieron debido al voto de protesta de jóvenes que se inscribieron como nuevos electores o que emigraron de los partidos principales. Muchos de estos jóvenes, siguiendo una tendencia nacional, son rebeldes que reniegan del sistema de democracia liberal capitalista, abogando por la separación de la nación que lo representa y por el socialismo.

En el plebiscito hubo un voto mayoritario por el sí, 623,053 votos (52.34%), y por el no, 567,346 votos (47.66%), de un total de 1,190,399 electores. Sin embargo, a la luz de todas las ayudas federales que constantemente recibimos y las que hemos recibido por concepto de las calamidades acaecidas, uno hubiese esperado que el favor por la estadidad (el sí) hubiese obtenido no menos de un 60%. 

Esto nos lleva a concluir varias posibilidades para explicar esta situación:

  1. Somos un pueblo fundamentalmente mal agradecido.
  2. No se ha explicado bien la cuantía y el alcance de las ayudas recibidas, ni su procedencia.
  3. La burocracia ha entorpecido el que las ayudas lleguen a quiénes tienen que llegar a tiempo.
  4. El PNP no ha hecho una buena labor en explicar los beneficios de la estadidad y las consecuencias de la independencia.
  5. Todas las anteriores.

Desde hace varias décadas los independentistas, socialistas y comunistas del patio, muy hábil y efectivamente, han penetrado y dominado lenta y sigilosamente las instituciones del Estado, como la educación a todos sus niveles, la religión católica, los medios noticiosos -prensa, radio y televisión- las artes, sectores de la llamada intelectualidad y cultura y, utilizándolos, nos transmiten constantemente -unas veces de forma sutil y otras directamente- mensajes negativos hacia nuestro sistema de gobierno, hacia los Estados Unidos, en contra de la estadidad y a favor de vendernos la independencia primero, para luego atosigarnos en la isla una República Socialista del siglo XXI al estilo Venezuela.

Independientemente de las causas, el independentismo se ha activado con la alianza de sectores socialistas, comunistas y uniones que, con apoyo internacional, de forma tal que hoy constituyen una amenaza para la estadidad que no se puede pasar por alto ni minimizar, so pena de ponerla en peligro o retrasarla.

Es hora de todas las organizaciones estadistas existentes -y otras que pudieran surgir- moverse a Washington D. C., a la brevedad posible, para promover activamente el resultado del plebiscito en el congreso, apoyar el proyecto de estadidad sometido por Jenniffer González y Darren Soto, contrarrestar el intento de los separatistas capitaneados por Aníbal Acevedo Vilá, Luis Gutiérrez, Nydia Velázquez, Alexandria Ocasio-Cortez, y otros, de promover la Asamblea Constituyente y la independencia mediante la libre asociación. No podemos subestimar a estas personas y menos con la situación política compleja que podemos anticipar para el presente cuatrienio con una legislatura separatista compuesta por legisladores del PPD, el PIP y MVC, partidos de la izquierda socialista y comunistas, que presagia un cuatrienio repleto de pugnas, batallas y conflictos que pueden conducir, no ya a una parálisis, sino a un retroceso en lo económico y social que ponga en peligro la agenda estadista.

Con resoluciones aprobadas por nuestra legislatura no es suficiente. Hay que dejarse sentir allí donde se toman las decisiones. No podemos sentirnos complacidos con haber logrado el triunfo del sí en el plebiscito, ahora hay que generar acción del congreso para lograr la ESTADIDAD

Todas las Organizaciones Estadistas -las de mujeres, de la juventud-en fin, todos los estadistas, tenemos que estar activos y muy vigilantes de todo lo que está pasando y habrá de pasar. No porque hayan concluido las elecciones y se haya triunfado en el plebiscito podemos bajar la guardia y desentendernos, al contrario, abramos los ojos y activémonos. La movida ahora tiene que ser hacía llamar la atención del Congreso, sobre todo esto que se está urdiendo.

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