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CRÓNICAS

“En defensa de Occidente” – Rodney A. Ríos Rodríguez

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Por: Rodney A. Ríos Rodríguez

En tiempos recientes, se ha visto un fenómeno ascendiente de críticas a Occidente como una civilización “paternalista, racista, clasista” y cualquier otro peyorativo que se quiera utilizar; la presunción es que estos pecados hacen a la Civilización Occidental indigna de conservar. Es común en las universidades y centros docentes debatir, por ejemplo, que Estados Unidos (o Israel) se fundaron en tierra robada, que los fundadores eran esclavistas hipócritas, o Cristóbal Colón sencillamente un asesino en masa que no descubrió nada. Todo esto son ideas producto de lo que se llama en las ciencias sociales como “deconstrucciones” que es, sencillamente, un eufemismo para decir destrucción. Un gran ejemplo de esta tendencia es la creciente ola a favor de destruir la reputación de Winston Churchill alegando que el Imperio Británico era una potencia igual o peor que la Alemania Nazi.

Primero que nada, es una realidad que Occidente (como todas las civilizaciones u obras humanas) es imperfecto. Crímenes han ocurrido, mujeres y otras minorías sufrieron — en muchos casos todavía — de discriminación u opresión institucional. Claro, todos estas críticas son dignas de mayor análisis, ejemplos notables de análisis son los que han hecho historiadores como Niel Ferguson o Andrew Roberts. Pero, dejando a un lado las imperfecciones, debemos preguntarnos algo ¿Qué precisamente es la Civilización Occidental? ¿Por qué el modelo occidental ha sido tan exitoso? ¿Por qué naciones no occidentales como Japón han adoptado o buscan adoptar el modelo occidental?

Según han explicado diversos estudiosos del tema, Occidente es una civilización que tiene sus orígenes en la Grecia antigua. Fue en Grecia donde se desarrollaron lentamente las ideas de gobiernos con participación ciudadana, aquellos gobiernos donde la ciudadanía tiene participación en la gobernanza de sus sociedades. Posteriormente, se le unió a Grecia la cultura Latina de Roma, la tradición judeocristiana y el alfabeto fenicio. Ya para el siglo cuarto o quinto después de Cristo, Occidente había desarrollado sus características generales donde existen ciudadanos con deberes y derechos frente al Estado, protección a la propiedad privada, estilo de guerra agresivo y tecnológico, la obsesión con el uso de la razón y el método científico, un código moral basado en ideas de valores universales, etc. Con el paso del tiempo Occidente se perdió ante las conquistas islámicas en el Medio Oriente y África del Norte; pero se expandió por Europa, cruzó el Atlántico y arribó a tierras como Australia o Nueva Zelanda.

En general ¿qué es la civilización occidental? Winston Churchill nos explica en pocas palabras la grandeza de Occidente: “[Civilización] significa una sociedad basada en la opinión de los civiles. Significa que la violencia, el gobierno de los guerreros y de los jefes despóticos, las condiciones de los campamentos y guerra, de los disturbios y de la tiranía, dan lugar a parlamentos donde se hacen las leyes, y a tribunales de justicia independientes en los que se mantienen esas leyes durante largos períodos. Eso es la civilización, y en su suelo crecen continuamente la libertad, la comodidad y la cultura.”

Es ese modelo el que ha sido el más exitoso en la historia de la humanidad. Occidente es entonces en lo político es la idea de gobiernos limitados, expresado mediante un imperio de la ley y libertad ordenada. Legados que dieron trabajo construirse y que deben ser apreciadas antes de deconstruirlas. Pero Occidente no es solo lo político, gracias a la libertad de expresión, asociación y las características de método científico, Occidente también se ha caracterizado por el desarrollo exponencial de una variedad de tecnologías, ciencias, además de grandes obras como las esculturas de Miguel Ángel, la catedral de San Pablo, La Ilíada, y todo el canon de obras que sobreviven el paso del tiempo. Todo esto no es exclusivo de occidente, sino que el modelo occidental ha provisto periodos de progreso enorme que no deben ser olvidados: como fue la antigüedad clásica, el Renacimiento y — añadiría — la modernidad desde el advenimiento de aquel infame, pero gran motor de progreso, el libre mercado.

¿Es imperante o valioso conservar esta civilización y legado? Todo este modelo occidental lleva asediado ya por varias décadas. El fascismo, comunismo y nazismo en su momento vieron — como lo ve el totalitarismo chino o el islam radical yihadista hoy en día — el modelo occidental como algo decadente, débil y necesario destruir. Pero por alguna razón distintas personas a través de la historia buscaron preservar ese modelo ante los embates de distintos enemigos. Hubo personas que pensaron que Occidente era digno de conservar. ¿Por qué? Aunque es común criticar al mundo occidental por todos los males del mundo, creo que el estándar de análisis para juzgar a Occidente no debe ser una visión utópica o irreal del mundo o pasado. Sino que debe analizarse a Occidente en comparación a otros modelos históricos, ¿Cuáles eran las alternativas al modelo occidental? En todo caso, el modelo occidental de gobiernos consensuales, imperio de ley, empirismo, derechos de propiedad, tecnología y guerra total cuando necesario; ha sido el modelo triunfante en el mundo sencillamente porque es la mejor alternativa. En ese sentido, Francis Fukuyama tenía razón y la historia terminó, solo resta ver que ocurre con el lento suicidio de occidente desde finales de la Guerra Fría.

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