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CRÓNICAS

“El PIP, el voto y el estatus” – Rodney A. Ríos Rodríguez

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Por: Rodney A. Ríos Rodríguez

Ha sido un estribillo común entre los simpatizantes del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) durante el ciclo electoral de 2020, afirmar que el pueblo no debe preocuparse de votar PIP, ya que el PNP ha tenido seis gobernadores y la estadidad no ha llegado. Esto es un argumento repleto de engaño e incomprensión política de lo que es una democracia. Además, es insultante al PIP mismo, ya que les está tratando de convertir en simplemente otra administración de la “colonia” y colaboradores del Imperio al que tanto ellos critican y atacan. Por otro lado, bajo este análisis, una gran cantidad de las políticas públicas apoyadas por el PIP y el programa de gobierno del Senador Juan Dalmau Ramírez no son discutidas en nada. Por tanto, ese argumento se presta para un análisis superficial.

Ha sido tendencia del PIP en estas elecciones invocar e imitar el espíritu de Luis Muñoz Marín e ir planteando la independencia como algo secundario. Es una actualización en el siglo veintiuno de “el estatus no está en issue” que usó el PPD en la campaña de 1940. Es interesante como el PIP propone una independencia con doble ciudadanía. Al parecer, el PIP aspira a un ELA mejorado. En todo caso, la posición de que votar por el PIP no significa independencia es una suposición fallida. Me explico, en la democracia se entiende que los partidos políticos organizan un programa de gobierno a base de sus ideales. Una persona que vota por ellos está endosando la mayoría de los ideales de ese partido. En efecto, el candidato que gana un escaño; o el partido que gane mayoría legislativa o el control del poder ejecutivo, se entiende que tiene un mandato del pueblo para adelantar su programa o ideología. Es por eso por lo que, como explica el profesor Jaime Lluch, cuando en distintos países no independientes los partidos independentistas ganaron una mayoría legislativa, estos comenzaron el proceso de independencia a través de simples resoluciones legislativas. Se entendía que el pueblo, mediante sus votos, había endosado la búsqueda de la independencia y en varias ocasiones ni encontraron necesario hacer un referéndum. El mero hecho de ganar la mayoría fue suficiente. Esto, por ejemplo, ocurrió en Moldavia y Uzbekistán. Sabiendo esto, entendemos porque el PIP ha buscado alejarse de su derrotero en estas elecciones e imitar la campaña PPD de 1940.

De todas formas, en el contexto puertorriqueño el control del aparato público permite crecer el apego hacia un estatus particular. Esto se hace mediante el mandato democrático, la gobernanza y el control de la discusión pública que permite el ganar elecciones. Como explica el jurista Adam W. McCall, el PPD hizo esto en su momento. Al ganar el PPD las elecciones de 1948 el Congreso entendió que Puerto Rico había elegido la autonomía y por tanto comenzó el nacimiento del ELA. Tampoco es casualidad que por mucho tiempo el crecimiento de la estadidad iba en conjunto con el crecimiento del PNP. Incluso sacando resultados electorales similares el PNP y la estadidad. A su vez, mediante el control del gobierno y el crecimiento de su partido, el PNP logró ir a través de los años reduciendo el apoyo al ELA mientras crecía el apoyo a la estadidad. También es una realidad que el recibir mandatos ganando la gobernación ha sido parte de la justificación que usan el PNP y el PPD para abogar en Washington por sus respectivos estatus. Es común escuchar, cuando ganan el PPD o PNP, que eso demuestra que el apoyo mayoritario en la Isla es para la unión permanente. En otras palabras, cuando votas por uno de esos dos partidos, se presupone que ambos creen y defienden la unión permanente, rechazando la independencia.

Si el independentismo llegase a ganar la gobernación, ese mensaje de un unionismo puertorriqueño mayoritario quedaría en el pasado y se entendería que el independentismo va en auge en la Isla. Por otra parte, ocurriría algo similar a lo que ocurrió en Cataluña, donde el autonomismo era la visión dominante hasta que el independentismo ascendió. Eso llevó a la polarización de la sociedad catalana, más el control de la educación para el adoctrinamiento independentista. Es decir, darle control del gobierno al independentismo tuvo efectos favorables para esta ideología y les permitió tener una base de poder y crecimiento. Igual pasaría en Puerto Rico, de hecho, ya tenemos la educación controlada por el separatismo y mucha de la cultura popular.

Por último, ese discurso ahistórico sobre que el PNP no ha traído la estadidad falla en el hecho de que la estadidad no gana un plebiscito hasta el 2012. A la misma vez que el PNP pierde la gobernación. ¿Qué se supone que hicieran Ferré, Romero Barceló o Pedro Rosselló sin un mandato por la estadidad? ¿Imponerla como pretenden los de la asamblea de estatus con la independencia? Es por algo que el separatismo buscaba derrotar el PNP y la estadidad, varias veces. Ahora el independentismo alega, como si ellos no hubieran tenido nada que ver, que el PNP miente porque nunca ha traído la estadidad. En fin, los votos tienen consecuencias, las mayorías electorales también. Un voto por el PIP es un voto para endosar su ideología, su programa de gobierno y la solidificación del independentismo. Si eso es lo que favorece un elector, no hay problema. Pero dejen de engañar diciendo que votar PIP no es apoyar la separación, a menos que el PIP desee transformarse en un nuevo Partido Popular Democrático.

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