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CRÓNICAS

“El voto joven…” – Dr. José Manuel Saldaña

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Por: Dr. José Manuel Saldaña

Un pueblo que no lee, no escucha, no aprende es un pueblo mediocre que se convierte en presa fácil del populismo de la izquierda. JMS

En estos momentos hay preocupación en distintos sectores de nuestro pueblo respecto a la inscripción de los jóvenes y la ruta que los votos de estos puedan tomar una vez inscritos. Veamos por qué esa preocupación:

Tenemos una escolaridad promedio de octavo grado, que verdaderamente es de sexto grado, con una tasa de deserción escolar de 42%. Solo el 60% de los estudiantes que llegan a 4to año se gradúan. Con un sistema de educación pública k-12 donde la mayor parte de los niños fracasan en la Pruebas Puertorriqueñas de Aprovechamiento Académico. Solo el 39% aprobó en español, 21% aprobó en matemáticas, el 40% aprobó en inglés y ciencia materias del conocimiento fundamentales para el desarrollo en la globalización. En 2103 el Departamento de Educación tuvo el peor índice de aprovechamiento en su historia.  Peor aún, cuando nuestros estudiantes se comparan con los de otros países el resultado fue peor todavía. En las pruebas PISA (Program for International Students Assesment) fracasaron totalmente en inglés, ciencia y matemáticas. Solo Colombia, Catar, Indonesia y Perú tuvieron en 2016 resultados peores que los de Puerto Rico.

Ante una situación como esta, de baja y pobre escolaridad, tenemos un gran sector de jóvenes muy susceptibles a ser víctimas de unos personajes muy populares del mundo de la farándula, particularmente intérpretes de la llamada música urbana -que no es ni música ni es urbana, sino ruidos arrabaleros- como Bad Bunny y Calle 13. Estos que ahora se han inscrito para votar en Puerto Rico dicen estar en contra de los partidos existentes y quieren la independencia de la isla. El primero manifestó haberse “inscribido” para votar por la independencia de la isla.

Estos individuos desgraciadamente han sido en gran medida creación de una prensa chabacana, farandulera y antiamericana que hoy junto a otros grupos les otorga prominencia y promoción a la ideología e intención de estos personajes. Estos millonarios, que optando por vivir fuera de la isla en la nación que detestan (Estados Unidos), pretender venir a la isla a influir sobre la juventud para que esta opte por la independencia.

Es una desgracia doble por la sencilla razón de que el mero hecho de que estos personajes tengan la popularidad que tienen en nuestra isla y en otros lugares lo que evidencia es nuestro deterioro cultural y social si como el de esos otros lugares.

El hecho de que algunas personas le otorguen a estos personajes la estatura moral, la capacidad intelectual experiencia y madurez, en fin, el liderato para influir y pretender determinar la forma y manera en que debemos gobernarnos y conducirnos es verdaderamente un insulto que desgraciadamente nos merecemos.

En estos momentos de gran crisis económica, fiscal y social nuestro pueblo y particularmente los jóvenes se convierte en presa o víctima fácil para que personajes como los reguetoneros, junto a artistas, deportistas, líderes obreros, religiosos, estudiantiles y magisteriales, grupos separatistas, socialistas, comunistas y anarquistas revoltosos, populistas comunistas y movimientos que han emergido en la isla con gran estridencia, nos vendan un mundo de mentiras y fantasías con narrativa, discursos y verborrea hipócrita de loas a la igualdad, a la transparencia, a la protección al ambiente (ambientalismo), de anticorrupción, de la protección de la igualdad de género, del feminismo etcétera. Ese discurso que tiene gran atractivo para la juventud es ahora el discurso comunista que hábilmente ha sustituido el anterior discurso belicoso marxista. No nos podemos dejar engañar por ese nuevo discurso de apariencia democrática ni por quienes lo pronuncian.

Estos llamados líderes hábilmente hacen causa común con lo que, ante la ignorancia de los jóvenes y sectores de la población, entienden que puede ser un sentimiento genuino de malestar o de preocupación por parte de descontentos por la implantación de algunas medidas o políticas del gobierno. Estos descontentos o inconformes, son utilizados constantemente por las organizaciones y partidos políticos para adelantar sus agendas ideológicas. Algunos se estos sectores son utilizados sin darse cuenta (son los llamados tontos útiles) mientras que otros son veletas que se dejan utilizar -prestándose para hacer número- para adelantar agendas particulares que nada tienen que ver con ideologías.

En la realidad del Puerto Rico que nos ha tocado vivir, hoy estos personajes junto a otros artistas, deportistas líderes obreros, religiosos, estudiantiles y magisteriales grupos separatistas, socialistas, comunistas y anarquistas han comenzado a movilizarse para a tratar de repetir el tipo de protestas del verano pasado que dieron lugar a la renuncia del gobernador Ricardo Rosselló.

Es lógico esperar que en los asuntos, decisiones y la implantación de política pública haya razones válidas para que miembros o grupos de nuestra sociedad se sientan preocupados, descontentos y hasta perjudicados. Esto se entiende. Se espera que en una sociedad democrática liberal haya diversidad de opiniones y que exista oposición a las acciones del gobierno, así como que ésta se articule libremente por los distintos medios legítimos de comunicación disponibles. Ahora bien, en un país como el nuestro donde existe libertad de expresión -que raya en libertinaje-, libertad de prensa y elecciones libres cada cuatro años, no se justifica de manera alguna utilizar las calles como campos de batalla para que revolucionarios traten de hacer inoperante al gobierno -lo que equivale a querer dar un golpe de Estado o derrocar el gobierno- por adelantar causas extremadamente minoritarias, por más legitimas que estas causas puedan ser. Eso podrá tener justificación en regímenes totalitarios como el de la Cuba Castrista, la Venezuela Chavista, Ecuador e Evo Morales y otros países donde no existen las libertades que disfrutamos, ni elecciones libres.

En Puerto Rico, para otorgar o quitar el poder, están las elecciones cada cuatro años. No es aceptable justificar el desorden, la anarquía y la violencia, en la lucha contra un gobierno democráticamente electo mediante el voto popular, por más que se pueda estar en desacuerdo con sus políticas o con errores que se perciba que el gobernante pueda haber cometido o estar cometiendo. Bajo este tipo de presión el gobierno así electo no puede, ni debe ceder a su legítimo derecho de implantar su programa según éste fuera refrendado mayoritariamente en elecciones libres y democráticas, por más protestas callejeras que se desaten -instigadas por grupos minoritarios que no representan a la inmensa mayoría del país-. Hacer esto sería truncar la democracia y entregarle el país al más que grite en las calles, a la demostración violenta y a la amenaza. Sería ceder ante la tiranía de la minoría. Seria aceptar el golpe de estado como política de la oposición.

En el escenario local es preciso entender que la mayor parte de las protestas que se llevan a cabo por los distintos grupos no son verdaderamente por la solidaridad con los pobres, ni con los empleados públicos, ni por la protección del ambiente, ni por la falta de calidad en la educación pública, ni por la supuesta inefectividad, ineficiencia o corrupción que anticipan ocurriría en la operación del gobierno. Estas son sólo las excusas que utilizan algunos de los llamados líderes obreros, religiosos, estudiantiles y magisteriales para tratar de obtener el apoyo de sectores de nuestro pueblo para lo que son las verdaderas causas que los motivan y que ellos promueven. Causas que son de índole ideológica, que no tienen el favor de la inmensa mayoría de nuestro pueblo. Se trata del independentismo antiamericano radical de izquierda, del socialismo, anti-capital y  anti-desarrollo.

Como he señalado en repetidas ocasiones, sin que la mayor parte de nuestro pueblo tenga conciencia de ello, existe una gran amenaza en todo nuestro continente para destruir nuestro sistema de democracia liberal y sustituirla por el socialismo y comunismo. El objetivo es eliminar los modelos que representan nuestro sistema democrático liberal tanto en Sur América como en el Caribe. Esta amenaza opera bajo la influencia y apoyo del castrismo de Cuba, la Venezuela chavista, del narcotráfico, asi como por medio de la Internacional Socialista y del Foro de Sao Pablo cuya meta es propagar el comunismo en América.

Esas fuerzas desde hace mucho tiempo tienen en la mira a Puerto Rico y han formulado e implantado una bien pensada malsana y mezquina estrategia basada en las prédicas y filosofía de Antonio Gramsci con la cual han ido socavando nuestras instituciones tratando de cambiar nuestra forma de vida y sistema de gobierno. Por décadas esas fuerzas han ejercido influencia y han dominado sectores como la educación, las artes, la jerarquía de la iglesia católica, sectores antiamericanos de la prensa quienes a sabiendas de que la independencia no la pueden lograr por medio de las urnas, constantemente fabrican supuestos escándalos para hacernos ver ante el gobierno norteamericano como un pueblo corrupto, un pueblo con una abominable ética, principios y moral decadente distinta a la del norte por lo que no somos dignos de ser incorporados a la nación como un estado y debemos ser rechazados otorgándosenos la independencia.

Para esto -para separarnos de los Estados Unidos- se ha estructurado por lo bajo toda clase de alianzas entre componentes de partidos, de movimientos y grupos antiamericanos, socialistas y comunistas para formar una alianza anti-estadista que derrote la estadidad y nos lleve a la independencia, sea o no mediante los procesos electorales. 

Como he señalado anteriormente, además del Foro de Sao Pablo y la Internacional Socialista, existe en la isla otro movimiento desestabilizador auspiciadopor el magnate multimillonario George SorosSoros se define a sí mismo como, ultraliberal, en lo económico y ultra progresista en lo político. Cree además que la sociedad del futuro debe ser una abierta sin fronteras, de libre tránsito entre personas, dinero y materia, eliminando las barreras geográficas y nacionales. Se considera que él ha sido el artífice y auspiciador de las marchas masivas de inmigrantes de Sur América hacia la frontera de los Estados Unidos.

Para adelantar sus ideas creó mediante un donativo de $12,000 millones ($12 billones) la fundación Open Society. Esta fundación por medio de organizaciones que él apoya en distintos países intenta desestabilizar -por medios supuestamente no violentos – los gobiernos existentes para crear el nuevo orden mundial propuesto por Soros sin identidades nacionales.

Para adelantar su agenda propone un mensaje de supuestas buenas intenciones, de protección de derechos humanos, protección de las minorías, igualdad de género, transparencia en el gobierno, etcétera. Detrás de todo este mensaje están los intereses personales desestabilizadores de gobiernos y naciones con un fin egoísta de control económico y financiero personal.
Como antes les he mencionado pero lo repito para que se grabe… En Puerto Rico existen hoy dos organizaciones auspiciadas por George Soros… Espacios Abiertos cuya directora ejecutiva es Cecil Blondet, exfuncionaria de la Administración García Padilla y esposa del exdirector de campaña del Partido Popular Democrático (PPD), Irving Faccio. Espacios Abiertos fue creada por una convocatoria y auspicio de Open Society Foundation como entidad para fortalecer la capacidad ciudadana para incidir en procesos sociales, políticos y económicos del país.

La otra organización auspiciada por Soros es el Centro para la Nueva Economía (CNE) que dirige el economista Sergio Marxuach. Esta organización fue receptora de un donativo de $1.9 millones de la Fundación “Open Society”. Con este dinero el CNE, supuestamente preparará “estudio específico y mensurable para aumentar la capacidad cívica, la transparencia y el acceso a la justicia y la equidad en Puerto Rico.”

Para lograr desestabilizar los gobiernos en la mirilla, existe la siguiente estrategia Soros de cuatro pasos:

  1. Crear la ilusión de que el gobernante es un mal gobernante que hay que sacar del gobierno.
  2. Movilizar a la sociedad con una causa ficticia – manufacturada- o real.
  3. Confrontar al gobernante con protestas y enfrentamientos supuestamente no violentos.
  4. Finalmente confrontar al gobernante con un enfrentamiento que aparezca no violento, pero que si lo sea para que este tenga que salir del poder.

Todo este andamiaje está apoyando a los raperos, artistas y organizaciones que interesan estimular a los jóvenes para utilizarlos como tontos útiles para sus fines. Le hago un llamado a los padres, a los familiares y amigos jóvenes de estos jóvenes a que les lleven este mensaje para que no se dejen manipular por estos raperos que están siendo movidos como marionetas por intereses que van más allá de lo que estos ignorantes creen y profesan.

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